Me había quedado en el taxi.
Bajo del taxi (le doy 5200 y aún estoy esperando la vuelta) y pregunto por un carro. ¿Carro? ¿Qué carro? No pasa nada, Estoy entrenada. 40 Kg no son nada. Allá que voy con los famosos 40 kg de equipaje y más los 1o que debe pesar el equipaje de mano y oh surprise! ¿Dónde está la caja para sacar los tickets? Pues sí, es lo que parece. Al fondo de la estación, algo más grande que Mendez Álvaro, veo unas escaleras que bajan hacia lo que parecen unas taquillas. No me lo puedo creer. Se deben estar quedando conmigo, o no me entienden o yo estoy muy empanada. Camino por la estación. Es muy muy grande. La arquitectura me recuerda a la plaza del El Fontán en Oviedo. Hay como siete andenes no más. Y caminando caminando llegó a las escaleras. Aún no me lo puedo creer. Como soy muy autosuficiente (o eso me creo yo) intento bajar tirando de las maletas. La cara de terror debió ser tan espantosa, que un par de señorinos deciden ayudarme. No acabé de decir "be careful" cuando uno de ellos soltó algo que no sonó precisamente a poesía: sorry! sorry! is very heavy! Na, ni papa de inglés. Le pedí perdón con la misma cara con la que había pedido ayuda. Supongo que también esta vez me entendería. Gracias a estos amables señores pude bajar y sacar el ticket. Por fin estoy frente a la señora que despacha los billetes. Again. Ni papa de inglés. Me mola. Me recuerda al bar de Vilinus cuando les pedías el pollo con patatas en inglés y se partían las tías de risa. Pues lo mismo. En fin, ahí le suelto Miskolc con un acento super-húngaro de la zona del norte, y parece que me entiende. Aquí el tren que hay que coger se llama InterCity (IC) y se supone que son los que va pues eso, a otras ciudades del país. Hay que comprar dos billetes, uno para subir al tren y otro para poder sentarte. Me lo tenía empolladísimo, pero en el viaje se debió traspapelar, porque me voy de la taquilla sólo con uno. Pero como soy una empanada me olvido de uno y depués de caminar como 100 metros (un infierno cuando vas con 50 kg encima) tengo que dar la vuelta.
Empiezo a sufrir sólo de pensar en las escaleras de subida. Vuelvo a preguntar a una niñina muy amable: "the elevator please?", provocando el ataque de risa de la "niñina" que me dice "no no here" ... le dije "yo flipo tía" pero creo que eso no lo entendió muy bien. En fin, como en este país la gente es super-amabel, un par de adolescentes de esos que podrían ser mis alumnos me ayudan con las maletas y después de decirle mil veces gracias me indican qeu puedo ver mi andén en unos monitores. La caña!! No hay ascensores pero si monitores. Bueno, las ayudas europeas van despacín supongo. Acordémonos de como estaba España hace quince años. Carrerón y nuevo ridículo para subir al tren. Otro amable local me ayuda con las maletucas. Pero como me da tanta vergüenza que me ayuden, decido hacer más fuerza para que el pobre no se acuerde de toda mi familia. Entonces soy yo la que me acuerdo. Me da un tirón en todo el glúteo que me quedo en la entrada paralizada, sudando en frío y al borde del desmayo (cuanto drama por dios!!)
En serio que fueron los cinco minutos más horribles de mi vida. Bueno, no tanto, pero jo que mal por dios!! Por qué no ponen el aire más fuerte? Me quedo en la entrada del vagón respirando cual parturienta. Cuando por fin ya me centro en lo que estoy, chan! el tren arranca ... noooo , no me caí pero casi. Los trenes no son ni tan buenos ni tan malos. No es el AVE pero tampoco son los trenes de FEVE de hace 20 años. Son digamos, dignos. Los asientos van numerados, una chica me explica como. La mayor sorpresa ha sido al ver a un joven sacar un Mac!! y conectarse a internet!! Me flipo pero no... no hay Wifi en el tren. Sería la caña pero no! Me temo que lleva una tarjeta 3G. Se lo intento preguntar pero lleva los cascos y me da vergüenza preguntar. Algo curioso: aquí también se va la luz y a todos les parece de lo más normal ... ¿Lahore está muy lejos?
A una hora de llegar al destino mis primeras impresiones son: este va a ser un país de muchossssss contrastes. Y la gente es maja aunque sonríe poco.
A ver que pasa a la llegada. Estoy agobiada pensando que pasará si la casa no tiene ascensor. Ay madre. Cuánto sufro no?
ESTO ESTÁ GUAY!
4 comments:
ja ja, el último día te imprimes el blog, lo cierras, lo editas como libro, e igual te dan el príncipe de asturias de las letras y el woody allen lo toma como guión, porque vamos, le pega el estido
con lo mal que escribo lo dudo ... pero gracias por los ánimos :P
JUA JUA! Vaya historias niña. He vivido tus sufrimientos con las maletas en carne propia.... ay cuántos recuerdos de tantos viajes...
A ver si en el próximo post nos cotilleas de tus alumnos!!!! ;-P
Angelica, mola tu blog!
Vas a venir cachas ademas de sabiendo hungaro ;-)
Cuidate!
Miguel
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