Saturday, September 13, 2008

El día a día.

Aquí el día empieza muy temprano. Bueno, como en Madrid. A las 6.30 en pie. Sólo tengo clase a primera hora los jueves (por desgracia, digo por ser jueves) pero aunque quisiera dormir más, la luz y el tranvía lo hacen un poco imposible. Ahora mismo a las 5.30 ya es de día. 
Desayuno y a clase. Lo del bocata de pan de sandwich envuelto en papel Albal con mortadela rosa ha pasado a la historia. Aquí tostaditas en casa mientras veo la BBC o la M1 (Magyar TV, la primera húngara).  Una pena perder esta gran tradición, pero aquí todos los profes hacen esto y ya no tiene gracia :). No, en serio, realmente no hay razones para llegar temprano al cole: no hay atasco, ni falta de aparcamiento, ni esas cosas por las que en mi vida anterior desayunaba en el curro. 
Otro GRAN cambio: ni polo a la puerta de casa y ni atasco de M30 que valga. Aquí se va caminando (10 minutos desde casa) y si se va muy cargada se coge el tranvía y listo. El tranvía es un poco asquerosín, pero bueno, el metro también, no?
Mola llegar al "tánari" (el claustro de profesores) y decir "zciastoc" (hola a todos!, creo que se escribe así) y todos responden "zcia" y te miran de lado. Aquí no tomamos café. Bueno, a veces en cambios de clase o si tenemos horas libres, sí. Pero hay que reconocer que esta parte pierde un poco con respecto a la etapa anterior, aunque la intentaré pulir. Si no tengo clases, pues me voy a la biblioteca a preparar la siguiente que tenga, o a la sala de ordenatas (sólo de profesores) que mola bastante. Está tranquilito y siempre encuentras a alguien a quien escuchar. Digo esto, pq la peña se pone de charleta aunque saben de sobra que no los entiendo. Pero bueno, se parten y ale, todos tan contentos. 
Respecto a la comida, por 15 € tienes comida para todo el mes en el comedor. Bueno, os podéis imaginar la calidad. La primera semana casi muero de la tripa (ni en Pakis me puse mala) pero creo que ya estoy hecha. Los profes comen en una mesa aparte y luego están todas las demás mesas con los niños. No hay hora oficial para comer así que, en un afán por adiestrarlos en lo que será la vida futura, los pobres comen aprisa en los descansos. Estos suelen ser de 10 minutos entre clase y clase salvo uno que hay de 15. 
Y poco más, que ya con la tripa llena bien me voy a la siguiente clase o me quedo por el insti mariposeando. Luego por la tarde me voy a casa, me compro un helado para el camino (tremendas heladerías) y después de la siesta (jajaja como me mola) a media tarde estamos cogiendo el hábito de ir a una pastelería a tomar un café con pastel. Hay unas alucinantes aquí. Creo que ya he engordado como 4 kilates en las dos semanas que llevo en Miskolc, pero si las vierais, es imposible resistirse. Ya haré fotos. 

3 comments:

Hey said...

Quiero fotos de las aulas!!

Y tuyas, con los niños menos feos.

Unknown said...

Mejor que sea con las niñas, y si es en posturas indecentes y con mucha melaza o barro, mejor

Angelikita said...

Oye! no escribas cochinadas en mi blog! :P